Exposición “Ciudad y Género” (Escuela de Arquitectura de Málaga-7/03/12)

El próximo miércoles 7 de marzo a las 12.30, se celebrará en el Salón de Actos de la Escuela de Arquitectura de Málaga una conferencia seguida de una mesa redonda, en la que trataré aspectos relacionados con el urbanismo y la perspectiva de género.

Este acto se encuentra englobado en la presentación que durante toda esta semana y con motivo de la celebración del día de la mujer el 8 de marzo, se expondrá en el vestíbulo de la Escuela de Arquitectura de Málaga (Plaza del Ejido s/n). Esta exposición hace referencia a la experiencia del Taller “Género y Ciudad” que se desarrolló el pasado año en el distrito nº5 Palma-Palmilla/La Roca de Málaga.

La sexualidad es una construcción individual, vital y liberadora de la identidad de cada persona que marca profundamente la vida en sociedad, en el trabajo y en el ámbito doméstico. El escenario donde esta construcción se produce es la ciudad. Por ello es importante conocer y contemplar los aspectos de género en el diseño y gestión de la misma.

La consideración del género en un aspecto técnico como el urbanismo, estaría orientado a identificar las distintas funciones que histórica y estadísticamente han desempeñado las mujeres en la ciudad, aunque también hay muchos hombres que en la actualidad lo hacen. La gestión del hogar, el cuidado de los hijos, de las personas mayores, enfermas o con minusvalías son tareas habitualmente desarrolladas por las mujeres, ya sea dentro de la familia o como contratadas para el desarrollo de las mismas. Pero también la socialización, la solidaridad vecinal y la sensibilidad hacia nuevos conflictos domésticos son aspectos que las mujeres suelen asumir como responsabilidades propias.

Todo ello hace que las mujeres actúen como catalizadores de grupos que normalmente aparecen ocultos en la planificación y en la gestión de la ciudad.

La perspectiva de género constituye una óptica sobre un hecho dado que puede ser observado desde múltiples posiciones. En este sentido, la incorporación de los estudios de género a la arquitectura y al urbanismo surge como un modo de facilitar y mejorar el trabajo de los técnicos y técnicas que habitualmente dentro o fuera de la Administración Pública, realizan en la ciudad. Con la incorporación de esta perspectiva, se integran las necesidades de las mujeres y de todos los grupos que habitualmente dependen de ellas.

El modelo de planeamiento tradicional, está basado en una toma de datos inicial en base a la cual se proponen soluciones para un proyecto dado. Esta toma de datos no incorpora aspectos de la vida y lo cotidiano que sin embargo inciden de manera fundamental en la habitabilidad de las personas en la ciudad, porque no suelen valorarse como informaciones relevantes.

Por otra parte, los canales de participación real no incorporan una auténtica comunicación entre los técnicos que diseñan la ciudad y aquellos que la habitan, lo que genera auténticos problemas de gestión.

La perspectiva de género en el urbanismo no aspira a convertirse en una disciplina paliativa que resuelva los inconvenientes de la vida de las mujeres en la ciudad, sino en una actitud comprensiva de la vida en la ciudad.

La exposición pretende mostrar las bases de un urbanismo que tenga la vocación de constituirse en una plataforma donde ensamblar y confrontar las distintas visiones de los agentes participantes en el diseño y la gestión de la ciudad: los profesionales que tienen la labor de integrar las necesidades presupuestarias, técnicas y materiales de los proyectos urbanos, y los usuarios. En este sentido, las usuarias de las ciudades surgen como ciudadanas preferentes en la gestión de la dimensión vital de las mismas.

(*)La redacción de este artículo es puramente divulgativa. Puedes compartirlo en cualquier medio siempre y cuando cites el lugar donde lo has encontrado.

Anuncios
5 comentarios
  1. Luis dijo:

    Dicho desde el respeto, es una soberada estupidez mezclar urbanismo y sexo (genero pertenece al lenguaje, no seamos analfabetos)

  2. Desde el más absoluto y profundo respeto. Mi primer ejercicio recaerá en, saludar. El segundo, en entrar directamente al tema, pero con educación, lo cual a vista de los tiempos en los que nos movemos, me parece lo más idóneo, correcto y lo que se espera de alguien que dedica algo de tiempo a leer un escrito fundamentado por varios años de trabajo y experiencia.
    Dicho esto, he de constatar que la relación, que no mezcla, (pues no estamos describiendo un ejercicio de manualidades de secundaria o franjas inferiores en cuanto a nivel educativo se refiere), entre la disciplina urbanística y la cuestión de género (que no sexo pues ahí está su error), es una realación que no puede negarse desde el mismo momento en que cuenta con años de extenso recorrido disciplinar y bibliografía científica al respecto, no de papel couché, ese del satinado que debe usted leer a menudo. Por empezar con algún ejemplo le podría aconsejar darse una vuelta virtual por el maravilloso mundo de la formación en urbanismo, para lo que imagino, está usted capacitado y podrá ilustranos con al menos un par de líneas más.
    Enhorabuena Susana por la exposición. Tu trabajo es digno de quitarse el sombrero, en estos tiempos en los que se habla demasiado, se escribe demasiado.

  3. Buenos días. Las personas no tienen género, son del sexo masculino o femenino. Género tienen las palabras. Transcribo:

    “La palabra género tiene en español los sentidos generales de ‘conjunto de seres establecido en función de características comunes’ y ‘clase o tipo’: Hemos clasificado sus obras por géneros; Ese género de vida puede ser pernicioso para la salud. En gramática significa ‘propiedad de los sustantivos y de algunos pronombres por la cual se clasifican en masculinos, femeninos y, en algunas lenguas, también en neutros’: El sustantivo ‘mapa’ es de género masculino. Para designar la condición orgánica, biológica, por la cual los seres vivos son masculinos o femeninos, debe emplearse el término sexo: Las personas de sexo femenino adoptaban una conducta diferente. Es decir, las palabras tienen género (y no sexo), mientras que los seres vivos tienen sexo (y no género). En español no existe tradición de uso de la palabra género como sinónimo de sexo.”

    (Extraído del INFORME DE LA REAL ACADEMIA ESPAÑOLA SOBRE LA EXPRESIÓN VIOLENCIA DE GÉNERO, ver en goo.gl/Qdw1U)

  4. Alberto Campo dijo:

    «ladran, luego cabalgamos»

  5. Alberto Campo dijo:

    Avisa con mas tiempo por favor. Saludos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: