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Archivo de la etiqueta: justicia espacial

(Ponencia presentada junto con el catedrático de la UPC Francesc Daumal, en la Echopolis Conference, celebrado en Atenas entre los días 29 de septiembre al 3 de octubre de 2013)

Introducción:

Conectar con uno mismo y con el mundo que nos rodea, es una necesidad intrínseca al ser humano, como lo es alimentarnos, desplazarnos o socializarnos.

Habitación de Hotel. Edward Hopper (1931). Imagen disponible en: http://www.museothyssen.org/img/obras_mediana/1977.110.jpg

Durante muchos siglos, las grandes religiones asumieron esta necesidad haciéndola parte de la experiencia religiosa. Sin embargo hoy la tendencia de la sociedad de los países avanzados apunta hacia el abandono de las tradiciones religiosas. Las iglesias, los templos y los santuarios[[1]], han quedado en muchos casos relegados, olvidados y excluidos como lugares para la reflexión, por tener un vínculo con una determinada religión o modo de vida. Bien al contrario, han pasado en muchos casos a formar parte de la dotación cultural y turística de la ciudad.

La población se ha laicizado y con ello ha perdido el lugar donde conectar consigo mismo y con el mundo que le rodea, a través de la meditación en un espacio diferenciado del exterior ruidoso.

Nuestra investigación propone dotar a las ciudades de un nuevo sistema de equipamientos que resuelvan este problema. Proponemos que la definición de estos espacios urbanos no se realice con base en parámetros urbanísticos o arquitectónicos, sino con base en parámetros acústicos.

Nuestro argumento es que la enorme cantidad de sonidos que genera la sociedad post-industrial, oculta nuestra relación con la realidad, produciendo una clase de destierro psico-intelectual del espacio y del tiempo. Hemos dejado de escuchar nuestro entorno, y con ello hemos perdido una capacidad fundamental del ser humano. Lo más dramático, es que no hemos sido conscientes de esta pérdida. No hemos dejado de oír, simplemente hemos dejado de escuchar, convirtiéndonos en una sociedad analfabeta psico-sonora.

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(Comunicación presentada en el X Congreso Internacional de Antropología Filosófica, de la SHAF con el título “Guerra y Paz. Perspectivas Filosóficas”, celebrado en la Universidad de Alicante los días 26-28 de Junio de 2012) (*)

1. Punto de partida. Enunciado de un nuevo marco conceptual.

Hoy en el mundo civilizado, vivimos una guerra sorda, una hostilidad latente entre grupos opuestos. En el contexto de crisis en que se desarrolla esta parte de la historia reciente desde la caída del muro de Berlín, la guerra ha modificado su sentido.

La violencia física entre naciones que en la primera mitad del siglo XX se conocía por guerra, ha pasado a denominarse conflicto armado, acción preventiva u ofensiva ante un ataque inminente.

Este hecho alerta -más que sobre el poder de un lenguaje que pretende ocultar la contradicción moral de una sociedad pretendidamente democrática y libre que  no quiere reconocer la violencia que aplica para lograr dichos objetivos-, sobre el desplazamiento que de una manera más bien oculta se está produciendo en los objetivos y el campo de batalla donde se produce la guerra.

Guerra, según la Real Academia Española de la Lengua, es la desavenencia y rompimiento de la paz entre dos o más potencias o la lucha armada entre dos o más naciones o entre bandos de una misma nación.

Pero también es, en su cuarta acepción, la lucha o combate, aunque sea en sentido moral. Y en su quinta acepción la oposición de una cosa con otra.

En una guerra, la oposición entre las partes genera violencia, que significa aplicar medios para a través de la fuerza -no necesariamente armada-, vencer la resistencia de una parte contra la otra.

Podríamos convenir que hoy se está produciendo una guerra entre el hombre y un conjunto de elementos heterogéneos en su naturaleza que generan una violencia que trata de someterlo a sus abstractos intereses y a una lógica ajena a su condición de hombre. Pero, ¿dónde se desarrolla esa guerra? Read More

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